INFRAESTRUCTURA, PRODUCTOS Y SERVICIOS    

EL SECTOR AGROALIMENTICIO

Durante varios siglos, el sector agrícola ha sido el punto clave de la economía de la República Dominicana. Aunque ésta economía se ha ido diversificando en el transcurso de los últimos años, la agricultura es todavía una fuente importante de empleos, de entradas y de divisas. Es cierto que la tierra de la República Dominicana es fértil y probablemente una de las mejores de las antillas. La caña de azúcar es desde hace mucho tiempo el principal cultivo del país, la República Dominicana ha sido durante años uno de los mayores productores de azúcar del mundo. Su mercado principal está constituido por los Estados Unidos. De 1950 hasta mediado de los años 70, las exportaciones de azúcar representaron alrededor de la mitad de las exportaciones dominicanas. Desde entonces han disminuído y oscilan en función de las fluctuaciones de la oferta y demanda mundiales. Estos últimos años, las exportaciones han bajado a causa de la disminución de contingente. Es por ésta razón que el gobierno dominicano se esfuerza en diversificar la producción agrícola. Los otros productos agrícolas tradicionales orientados hacia la exportación son el café, el cacao, el tabaco. Aunque igualmente sometida a las fluctuaciones de la oferta, las exportaciones de las mismas han dado lugar a un flujo considerable de divisas.

El suelo fértil del país, su infraestructura agrícola y su mano de obra calificada favorecen el cultivo de una gran variedad de productos agrícolas, tal como los alimentos de base, los vegetales y las frutas. El país es un productor de papas, plátanos, batatas, vainitas, tomates, pimientos y otros vegetales, de primera calidad. Cultivamos también frutas, en particular piñas, melones, guineos, cocos, cítricos. La crianza ha prosperado de igual manera, produce carne de vaca, cerdo y aves, de excelente calidad. Los renglones particularmente propicios a la inversión son los cultivos de frutas, vegetales de invierno y la industria agroalimenticia para la exportación. Las exportaciones dominicanas han progresado enormemente en el curso de los últimos años. Las industrias alimenticias más aconsejadas son los vegetales congelados y en conserva, la manteca de cacao, la crema de coco y carne de res en pedazos. El gobierno ubica en primer plano el sector agrícola y recibe muy favorablemente la inversión extranjera en el sector. Compañías americanas, israelitas, chilenas, japonesas y taiwanesas realizan inversiones en cultivos no tradicionales, asociados a compañias dominicanas. El gobierno dominicano otorga medidas fiscales considerables a los nuevos proyectos agroindustriales.

La llegada a la presidencia del país en agosto del 2000 del ingeniero agrónomo Hipólito Mejía promete políticas públicas más favorables a ese sector. Aún si el mercado local de ciertos productos está efectivamente saturado y amenazado por las importaciones, la tecnología y el marketing permiten frecuentemente de planear múltiples diversificaciones. El mercado turístico en pleno crecimiento demanda una gran cantidad de productos que pueden ser elaborados localmente. El crecimiento frecuente de transportes de la fábrica hacia los grandes mercados a partir de los cinco aeropuertos internacionales ofrece servicios de transporte aéreo a buen precio, con un nuevo potencial de exportación, notablemente hacia Europa. En resumen, los recursos naturales y humanos y la infraestructura son los principales atractivos para el inversionista.

El país se beneficia de un clima tropical cálido y húmedo. Las variaciones locales son muy escasas y permiten elegir con precisión un lugar de implantación agrícola ideal en función de los diversos parámetros requeridos por el tipo de cultivo.

Los grandes productos tradicionales :

El suelo fértil del país, su infraestructura agrícola y su mano de obra calificada, favorecen el cultivo de una gran variedad de productos agrícolas, tales como los alimentos de base, vegetales y las frutas.
La caña de azucar
Actualmente, la producción es controlada por 7 productores privados : los dos productores locales privados tradicionales Central Romana y el Grupo Vicini, quienes ha producido 200.000 y 800.000 toneladas de azucar, respectivamente, a los cuales se han agregado Conazucar, Azucarera del Este, Pringamosa, Azucarera Central y Caña Brava. Su mercado principal está constituido por los Estados Unidos.
El Café
La producción de café ha sufrido en el transcurso de los últimos años una evolución irregular debido a los efectos negativos de la sequía de 1997, y después como consecuencia del huracán Georges sobre la cosecha de 98/99 (la cosecha comienza en octubre de cada año). Mientras tanto la tendencia refleja un ligero crecimiento con una producción 99/00 que debería esperar un record histórico de 1.2 millones de quintales. La República Dominicana dispone de un gran márgen de mejoría en la calidad del café.
El Tabaco
Cubre 16000 hectáreas situadas en su mayor parte, en el " Cibao " (centro del país) donde se cosechan de las mejores variedades cultivadas en la isla. Durante años, el país exportaba solamente las hojas de tabaco y algunos cigarros " hechos a mano ". La industrialización del tabaco bajo forma de cigarros se desarrolla cada vez más, éste desarrollo actual es el hecho de una quincena de empresas extranjeras quienes, instaladas en otros países, han venido a establecerse en los diferentes parques de zonas francas industriales. Las más representativas son : el grupo Altadis (Seita de Francia y la Tabacalera Española, de España), el grupo suizo Davidoff, General Cigars de los Estados Unidos, Agios de Bélgica, Philippe Morris de Estados Unidos, quien compró " Aurora-León Jimenez ", Tabacalera Fuentes, Matasa, de orígen cubano y Cita de las Islas Canarias quien compró acciones de la Compañia Anónima Tabacalera, perteneciente al Estado Dominicano. Solamente éstas empresas aseguran el 70% de la producción completa del país.
El cacao
Explotado en una superficie de 150.000 hectáreas, es cultivado en casi todas las regiones del país. Este sector, complementario del café, se ha convertido en la segunda fuente de divisas para la exportación.

Las principales oleaginosas cultivadas en el país son : cocos, las palmas africanas y maní. Esos cultivos están en regresión debido al desarrollo de la infraestructura turística en la zona costera, tierra predilecta para esos productos.

En lo que se refiere a la crianza, el último censo realizado por la Secretaría de Estado de Agricultura contabilizó un capital bovino, representando 1.904.401 cabezas de ganado, un capital lechero estimado en 272.047 vacas, en su mayoría de la raza Holstein, un capital porcino evaluado en 538.599 animales. La avicultura, con más de 18 millones de pollos, representa el sector agroindustrial más prometiente del país, en razón del buen nivel de equipamento y de una tecnología moderna.

La explotación de madera, en particular el corte de árboles está severamente controlado en República Dominicana. Los principales tipos importados, y algunas veces reexportadas hacia países vecinos, son la andiroba del Brasil, el roble, el cedro y el ; ; ; ;de Cánada, el pino de Chile, la madera de rosa de Venezuela.

El sector de la pesca no está todavía muy desarrollado. La producción nacional cubre solamente el 43% de la demanda de los productos del mar, del cual el 57% es importado.

En materia agro-alimenticia, las industrias presentes en República Dominicana éstan principalmente especializadas en vegetales congelados y en conserva, la manteca de cacao, la crema de coco y la carne de res en piezas.

Las instituciones del gobierno que participan en ese sector de la economía son la Secretaría de Estado de Agricultura, el Instituto de Estabilización de Precios (INESPRE), el Banco Agrícola, el Instituto de Recursos Hidráulicos (INDHRI), el Centro Dominicano de Promoción a las Exportaciones (CEDOPEX), y el Consejo Nacional del Azúcar (CEA).


Las Zonas Francas :

Las ubicaciones elegidas recientemente por los inversionistas extranjeros demuestran que la República Dominicana se ha convertido en uno de los lugares más atractivos en materia de inversiones en la región Caribe-América Central. En el curso de los últimos 4 años, presenta un progreso sin precedentes, tanto desde el punto de vista de la cantidad como desde el punto de vista de la variedad de empresas de exportación. Cientos de compañias han invertido o negocian en República Dominicana, lo que representa una cifra muy superior a la de otros países de la región.
Las zonas francas constituyen en República Dominicana, el sector clave en materia de creación de empleo y de expansión de exportaciones. Los sectores industriales presentes en esas zonas francas incluyen el textil, la confección, la electrónica, artículos deportivos, calzado, productos farmaceúticos, así como nuevos ámbitos tal como la introducción y la conversión de datos en lenguaje informático, el telemarketing y otros servicios. Las Zonas Francas industriales, aseguran, a las empresas que se establecen en la zona, un ambient de negocios muy favorable.

Las zonas francas son zonas geográficas determinadas que preveen beneficios fiscales, tarifarios y reglamentarios muy apreciables destinados a incentivar la inversión extranjera. Las empresas industriales situadas en una zona franca se benefician de importantes reducciones en sus obligaciones fiscales normales, de costos de producción racionalizados, y de un rendimiento operacional creciente. Disponen en su mayoría de instalaciones y servicios mejores que los disponibles fuera de esas instalaciones.

El programa de zonas francas industriales de la República Dominicana fue lanzado en 1969 cuando la Gulf & Western Corporation creó la zona franca industrial de La Romana. El factor determinante de éste notable crecimiento reside en el compromiso hecho por el gobierno dominicano de poner a disposición de los inversionistas un entorno favorable. Contrariamente a la mayor parte de sus vecinos, la República Dominicana ha tomado en cuenta las exigencias del inversionista privado en el desarrollo de las zonas francas industriales, comerciales y de servicios. Más de la mitad de las zonas francas dominicanas en operación pertenecen o son dirigidas por el sector privado. Los inversionistas pueden elegir entre una larga gama de modalidades de alquiler, de tipos de gestión, de servicios y de instalación, aquellos que mejor convienen a sus necesidades. Debido al progreso y sofisticación de las zonas francas dominicanas pueden ser satisfechas las más complejas exigencias de los inversionistas extranjeros.

La República Dominicana se ha convertido en sinónimo de zonas francas: 520 empresas quienes emplean ya 200.000 personas, exportaron más de 5 millares de dólares, antes de finales del año 2000. Sexto lugar en el mundo de las zonas francas y segundo en América, detrás de México, constituyen una plataforma privilegiada de exportación, particularmente hacia América del Norte.

Numerosas multinacionales de origen norteaméricano disponen de filiales en las zonas francas dominicanas : Abbot Laboratories, Bristol Meyers, Hanes, Johnson & Johnson, Avon, Westinghouse, General Electric, Sylvania, Timberland… Las empresas de confección trabajan para grandes marcas, tales como Levi's, Fruit of the Loom, Hanes, Wrangler y Madeinform.

Las zonas francas son reglamentadas por la ley 8-90 del 15 de enero de 1990, la cual busca promover el establecimiento de nuevas zonas francas y el crecimiento de las ya existentes.

Ventajas del sistema dominicano de zonas francas:
1. Régimen legal favorable que exonera a las empresas del pago de impuestos aduanales, de impuestos sobre la renta, y de numerosos deberes fiscales.
2. Acceso preferencial para exportar al mercado de los Estados Unidos y de Europa, sin tener que pagar impuestos de entrada.
3. Posibilidad de obtener el financiamiento de instituciones nacionales o extranjeras.
4. Facilidad para repatriar libremente los beneficios en moneda extranjera.
5. Mano de obra abundante y a bajo costo.
6. Excelente infraestructura de telecomunicaciones.
7. Contexto de estabilidad política.


El Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZF):
La ley 8-90 crea el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZF), que es el organismo encargado de controlar y de vigilar el sector y que tiene entre otras funciones: (i) recomendar al Poder Ejecutivo la instalación de zonas francas; (ii) aprobar o no las solicitudes de permiso de instalación de empresas de zona franca, y (iii) vigilar la aplicación de leyes y disposiciones en la materia. Este organismo está compuesto de representantes del sector público y privado.

Definición y tipos de zonas francas:
La ley 8-90 define la zona franca como una zona geográfica del país sujeta a los controles aduanales y fiscales particulares, y autoriza la instalación de empresas cuya producción sea destinada a mercados extranjeros de conformidad con el incentivo necesario para su desarrollo.

Las "empresas de zona franca" son las personas o compañías que han sido autorizadas por el CNZF a instalarse en una zona franca y cuya producción está destinada a la exportación. Generalmente, una compañia dominicana se integra para hacer la solicitud, la cual puede estar compuesta únicamente de capital extranjero.

El Poder Ejecutivo debe autorizar la creación de la zona franca. Hay 3 tipos diferentes:
(i) las zonas francas industriales o de servicio que pueden ser situadas en cualquier lugar del país;
(ii) las zonas francas que deben ser situadas cerca de la frontera con Haiti, que gozan del más grande incentivo;
(iii) las zonas francas especiales que por la naturaleza del proceso y fabricación de sus productos, deben ser situados en lugares determinados.

Requisitos para instalar una zona franca:
Para obtener el permiso de instalación, es necesario presentar los documentos siguientes:
i) Formulario de la (CNZF) debidamente completado.
ii) Contrato de alquiler con la zona industrial correspondiente.
iii) Documentos constitutivos de la compañía.
iv) Muestra del producto o de los productos a ser elaborados.
v) Certificado de solvencia del o de los principales inversionistas.
vi) Cheque certificado para el pago de las publicaciones correspondientes.

Como incentivo a las empresas de zonas francas, éstas son excentas del pago de impuestos y de los derechos indicados a continuación:
I Impuestos sobre la renta.
II Impuestos sobre la construcción y el registro o la venta de derechos inmobiliarios.
III Impuestos sobre la construcción de compañias y el aumento de capital.
IV Impuestos municipales.
V ITBIS.
VI Derechos consulares.
VII Impuestos de exportación o de reexportación

Consejo Nacional para las Zonas Francas Industriales (CNZF)
Parque Cibernético de Santo Domingo
Zona Franca Industrial Hainamosa
Zona Franca Industrial Itabo
Zona Franca Industrial JBS, Santiago
Zona Franca Industrial Pisano, Santiago
Zona Franca Industrial San Isidro
Zona Franca Industrial San Pedro de Macoris


TELECOMUNICACIONES

La red de telecomunicaciones es una de las mejores de América Central y del Sur. Hoy día existen 3 compañías de teléfonos que aseguran la conección a la red internacional: Codetel, Tricom y Transmisiones y Proyecciones (filial de France Telecom-Orange). El 27 de mayo 1998 fue adoptada la Ley General de Telecomunicaciones No.153-98 que deroga la Ley No.118 de 1966 sobre telecomunicaciones. Esta legislación que moderniza las medidas de regulación del sector y los parámetros establecidos en el renglón por los organismos internacionales, tales como la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), contribuye a reforzar el desarrollo que ese sector experimenta en el país desde los años 80. La ley No.153-98 reglamenta la instalación, el mantenimiento y la operación de redes, la prestación de servicios y la provisión de equipos y comunicaciones.

Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (INDOTEL):
La ley 153-98 establece que el organismo regulador será el Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (INDOTEL), quien estará bajo la supervisión de la Contraloría General de la República.

Obtención de concesiones, licencias y/u homologaciones: La ley 153-98 consagra el principio de la libre prestación de servicios de telecomunicaciones, toda persona que cumpla los requisitos establecidos (entre éstos la necesidad de organizarse bajo modalidad de compañia dominicana por acciones) tiene el derecho de solicitar concesiones para la prestación de servicios de telecomunicaciones. Las concesiones son otorgadas por INDOTEL por períodos renovables de 5 a 20 años.

En el caso de los servicios de radiodifusión, los solicitantes deben ser de nacionalidad dominicana. Las concesiones son otorgadas por concurso público, es necesario también una licencia que sea emitida simultáneamente con la concesión. Hay ciertos servicios de telecomunicaciones que no necesitan concesiones por su carácter especial. Como son en el servicio móbil marítimo y aeronáutico, los servicios de valor agregado, la reventa de servicios y los servicios privados de telecomunicaciones.


LA INDUSTRIA MINERA

La extracción de minerales es una actividad importante en República Dominicana. El país posee depósitos de oro, plata, níquel, mármol, carbón y granito. Existen alrededor de 35 compañías mineras en el país que se consagran a la explotación de mármol y carbón. La extracción de níquel es efectuada por la Falcombridge Dominicana, compañia de origen canadiense; la explotación de oro ha sido principalmente concentrada por la empresa del estado Rosario Dominicano S.A., que opera en la mina de oro y plata de Pueblo Viejo. Las reservas de ésta mina son consideradas de "clase mundial" pero la empresa del Estado no tiene los recursos necesarios para explotar de una forma eficaz. Para eso, se ha iniciado un proceso de licitación internacional a fin de seleccionar una compañía minera internacional que funcionaría como operadora a largo plazo de la mina de Pueblo Viejo.

Las actividades mineras son regidas por la ley 146 de 1971. El organismo supervisor del sector es la Dirección General de Minería, una dependencia de la Secretaría de Estado de Industria y Comercio.

Obtención de concesiones mineras:
La ley 146 permite a toda persona o compañia, nacional o extranjera de registrar el descubrimiento de depósito de minerales y solicitar la concesión correspondiente para su exploración o explotación.

Las condiciones para otorgar las concesiones son las siguientes:
i) las concesiones están limitadas a una superficie de 20.000 hectáreas;
ii) los gobiernos extranjeros no pueden obtener concesiones;
iii) las compañias con representación legal en el país.

Además de las disposiciones del Código de impuestos, la realización de actividades mineras exige la obtención de una patente minera otorgada por la Secretaría de Industria y Comercio.